jueves, 19 de mayo de 2011

Uso del metrónomo

¿Es el metrónomo para la gente muy cuadrada? ¿Hace el metrónomo una música muy mecánica, muy fría?

Les voy a contar mi experiencia. En primer lugar, la música es más metronómica en los períodos barroco y clásico; pero, incluso el rubato (que surgió en el período romántico) se amolda muchas veces a este aparato, pues si se toca una sección más rápida se compensa con otra más lenta, y viceversa. Pero, más allá de esto, yo he encontrado cuatro ventajas:

  1. Se debe dominar el metrónomo para poder liberarse de él. No hay libertad en un espacio que no se domina. Muchos optan (en el fondo) por no usar el metrónomo solamente porque no pueden seguirle el paso (señal de que hay una falla).
  2. El metrónomo hace más variada la práctica de la música, ya que se convierte en una especie de juego el hecho de ir variando las velocidades; y a la vez le brinda a uno mayor dominio del ejercicio, estudio o pieza.
  3. Me ayuda a establecerme metas.
  4. Es útil a la hora de buscar velocidad, pues se puede lograr un aumento muy gradual de esta. (Aunque esto no es del todo cierto, pues el secreto de la velocidad es el estudio lento, leeeento.)
Esto me incita a utilizar el metrónomo; pero esto no quiere decir que todos lo debamos usar, pues cada quien tiene su propia personalidad y su propia forma de estudiar y hacer música. Después de todo, ¿cómo hacían los músicos antes de que se inventara el metrónomo? Bach nunca utilizó uno.

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